domingo, agosto 20, 2006

Yo amo a Angela Lansbury

El otro día unos señores que, por alguna oscura razón, me consideran su amigo me sacaron de casa -para que me diera un poco el aire, decían jocosamente- y me llevaron a uno de esos enormes abrevaderos donde se vende a precios absurdos alcohol destilado en pésimas condiciones. Debido a que uno de mis raptores decía que iba a contraer matrimonio, se suponía que yo no podría abandonar el local, por lo que decidí aguantar el mal trago de la manera más estoica posible, pese a que no soporto el trato con mis semejantes. Pero sabía a lo que me enfrentaba: lo prioritario era no hacer contacto visual con nadie, porque hoy día en esos tugurios la gente está animalizada por los gimnasios y te pueden volar la cabeza de una hostia por el consabido ke ma mirao mal, tron. Esos locales son un campo de nabos, donde veintenas de seres con instintos primarios están deseando barrer los vasos rotos con tu cara para obtener el beneplácito de la hembra con la que anhelan reproducirse. Busqué un lugar apartado y me preparé para pasar lo más desapercibido posible en espera de que mis raptores se emborracharan y pudiera huir como alma que lleva el diablo. Pero, en una de las pocas ocasiones en que levanté la vista del suelo para comprobar en la lejanía su progreso alcohólico, hice contacto visual con una hembra caucásica de entre veinte y treinta años, y me sonrió. Aparté rápidamente la mirada, pero ella se acercó: debían darle morbo los hombres inseguros, con los que pudiese dar rienda suelta a su más profundo instinto sobreprotector. Un chico retraído es, por definición, un chico con un florido mundo interior. Su mente será un palacio y quiero que me conduzca por sus hermosas salas. Lo dicho: el cine y sus estereotipos han creado mucho mal. Pero la verdad es que la chica estaba de buen ver: si quería a Woody Allen, tendría a Woody Allen.

- ¿Hola que tal?, soy Vanesa.
- Hola, yo soy Bosco (siempre que puedo empleo o Bosco o Borja, me da como gustirrinín)
- Oyes, tu cara me suena... ¿Te conozco de algo?
- No creo, es que tengo una cara muy común... tú también me recuerdas a alguien... a una actriz
- ¿Ah si?, nunca me lo habían dicho, ¿a quién?
- ¿A quién?
- la que salía en Se ha escrito un crimen.
- ¿Cual?, ¿La vieja?
- Si, esa.
- Pero qué me estás contando, pero si es una momia.
- Bueno, pero de joven se parecía mucho a ti, o más bien te pareces tú a ella, para ser exactos.
- Oye, ¿tú estás mal de la cabeza o te pasa algo?
- Pues de joven era muy guapa, creo que es todo un cumplido y, además, salvó a Inglaterra de los nazis.

La chica me miró como si yo estuviese vomitando fetos humanos, me mandó a tomar mucho por el culo, puto colgao, se dio la vuelta y regresó con su aquelarre de amigas. Otra prueba fehaciente de que no sirvo para el trato humano. Uno de mis raptores, que me había visto hablar con la chica, se me acercó y con exquisito humor británico me comentó que con esa no mojaba el ciruelo. Sería burdo, pero tenía razón.

Nada más por hoy. Un saludo, vuelvan cuando quieran y traten con respeto a sus mayores.

Angela Lansbury como Semadar en Sansón y Dalila