lunes, julio 10, 2006

"I am Providence"


Como sabe cualquier seguidor de lo que actualmente se denomina Cultura Friqui, el novelista norteamericano H. P. Lovecraft (1890-1937), iniciador y principal creador de los Mitos de Cthulhu, ha sido una fuente constante de ideas para el cine de terror, sobre todo el de serie B. Sus relatos y los de su círculo de amigos -posteriormente llamado El Círculo de Lovecraft- se han constituido como una de las grandes mitologías del siglo XX. Recuerdo que el primer acercamiento que tuve a la figura de Lovecraft fue a los siete u ocho años. Cuando era pequeño mis hermanos mayores compraban revistas como Cairo o El Víbora, y yo las leía siempre que me era posible, a escondidas, porque era una revista para chicos mayores, en las que aparecían personajes que se metían droga y cosas así (con el tiempo supe que eso era cómic underground). Como digo, en uno de los números de El Víbora leí una historieta de Max, que trataba sobre un supuesto encuentro en 1937 entre Lovecraft y Walt Disney. Ambos se conocen en Providence, Rhode Island, a través de un amigo común -el que nos narra la historia-; charlan durante toda una noche sobre las inquietudes existenciales de cada uno y, en un momento dado, hacen una apuesta: si la gana Disney, Lovecraft deberá escribir un cuento de amor y esperanza en lugar de sus manidos monstruos informes de épocas remotas que amenazan a la Humanidad; si la gana Lovecraft, Disney deberá hacer un largometraje de animación a partir del guión que el primero le proporcionará. Finalmente, Lovecraft gana la apuesta y... ¿Qué fue lo que ocurrió? No lo supe en ese momento, porque la historia continuaba en otro número de la revista y mis hermanos no lo habían comprado. En una cosa y otra, tuve que esperar más de 20 años para conocer el desenlace.

El encuentro entre Walt Disney y H.P. Lovecraft, por Max

Gracias a Max descubrí en la infancia a Lovecraft. Luego, con la llegada de la pubertad, le redescubrí a través de sus relatos y novelas. Y el mes pasado, por este magnífico blog, me enteré de que algunos de sus seguidores incondicionales hicieron en 2005 una película de La Llamada de Cthulhu, la que quizá es su novela más famosa; ha sido realizada imitando formalmente una película de los años veinte: en blanco y negro, muda, etc. Aunque poco más tengo que añadir en este sentido, ya que está perfectamente explicado en el citado blog. Si gustáis, en este enlace podéis ver el trailer. Yo ya he tenido oportunidad de ver la película, emule mediante, y creo que es una pequeña obra maestra.

"En su morada de R'lyeh Cthulhu muerto aguarda soñando"

Me resulta interesante ver cómo, gracias al avance tecnológico, los fans consiguen crear obras que, en muchos aspectos, superan con creces a las titánicas superproducciones de la Industria. A modo de ejemplo: gracias al enlace que me mandó Pablo Antxone, pude descubrir Batman Dead End, otra pequeña obra maestra (esta vez en formato de de cortometraje) de Sandy Corolla. Para los que no dispongáis de emule o similar, aquí os dejo el enlace para que podáis disfrutarlo. A mi me ha gustado mucho. Viendo cosas como ésta, veo que todavía hay esperanza.

No tengo mucho más que decir. La verdad es que últimamente no me encuentro muy hablador. Pronto llegará la noche y volverán los demonios, para intentar llevarse mi alma y quitarme mis recuerdos. Resulta inútil intentar huir de ellos: aunque escapes al fin del mundo siempre te acaban encontrando. Debería hacer como el Sr. Lovecraft, quien no temía a los demonios ni mucho menos a caminar por las calles oscuras. De todos modos, tengo una canción nueva que cantar para cuando vuelva a tener miedo. Una canción que recuerda tiempos mejores en la pradera. Entonadla cuando veáis, por el rabillo del ojo, que los demonios también vienen a por vosotros.

Con Dios.


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