lunes, marzo 13, 2006

George Lucas me da asco (y II)

Hoy vengo calentito. Hace un tiempo estuvimos hablando sobre un tema y la cosa quedó en suspenso, y quiero retomarlo. Decíamos en su día que George Lucas sacó a la venta en 1997 la edición remasterizada de la trilogía original de Star Wars (1977-1983). Aprovechando que la iban a pasar al formato DVD la habían "reparado" digitalmente para que no pareciera una película tan antigua. Se trataba de atraer a los espectadores jóvenes que no conocían la trilogía y, en cierto modo, es algo normal: los chavales de ahora, con todo lo que han visto desde que se impuso el formato digital en los cines, no pagarían ni de coña una entrada por ver una película de viejos, y esa es la impresión que da la vieja trilogía, con esa imagen borrosa y ese audio de pena. Además, Lucas había decidido rodar una nueva trilogía de precuelas, y el hecho de sacar a la venta (primero a las salas de cine y luego en DVD, más merchandising) una nueva trilogía sin acercar de nuevo al público a la trilogía original hubiera sido una apuesta de mercado bastante arriesgada. Pero como iba a cantar un poco la diferencia de tecnología empleada, porque 20 años es mucho tiempo y la gente se ha acostumbrado a un nuevo tipo de efectos especiales digitales, Lucas tenía dos opciones, como ya dijimos: o bien rodaba la nueva trilogía (episodios I, II y III) con menos despliegue de medios, para que no fuera tan brutal la diferencia de nivel de efectos especiales con la trilogía original (episodios IV, V y VI), o bien retocaba la trilogía original añadiéndole efectos especiales de calidad actual. Se decantó por esta última opción, como todos sabemos. La primera opción habría respetado su propio trabajo y el de sus colaboradores de hace 20 años pero sin duda habría hecho descender sus ingresos en recaudación. Después, en 2004, entre El Ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, sacaron a la venta una nueva versión remasterizada de la trilogía original, en la que volvieron a realizar cambios; ya hablamos en el anterior post sobre algunos de esos cambios y retoques, como el maquillaje extra de la princesa Leia, la aparición estelar de Jabba el Hutt en el hangar del Halcón Milenario o el primer disparo de Greedo y el consiguiente meneo de cabeza de Solo, todos ellos en Una Nueva Esperanza. Hoy veremos unos pocos más, que podríamos dividir en tres grupos:

1) Retoques y Añadidos digitales o lo que me dio fama y dinero en su día ahora me sabe a poco.

2) Cambios para arreglar "fallos" o soy un flipao y se me pira un poco la olla.

3) Cambios para lograr concordancia o no lo mandé poner en 1997 porque aún no sabía muy bien lo que iba a pasar en la nueva trilogía.

En el primer grupo, el de Retoques y Añadidos digitales, encontramos retoques como el de los hologramas: en la setentera y ochentera antigua trilogía podían pasar por hologramas de una civilización más avanzada tecnológicamente, pero en 2004 parecían demasiado anticuados, quizá incluso cutres, por lo que decidieron darle a R2-D2 y demás reproductores una mayor calidad en la proyección holográfica. En las siguientes dos imágenes podemos ver el cambio del holograma de Luke cuando transmite su mensaje a Jabba el Hutt al principio de El Retorno del Jedi.

1983. Arg, que cutrada, se ve como el culo.

2004. Mucho mejor, yo no pago para ver pelis del año de la tana.

En la primera, Una Nueva Esperanza, cuando los protagonistas están atrapados en el triturador de basuras, en un momento dado les ataca una criatura de la que sólo vemos un apéndice con ojo a manera de periscopio. Con el tiempo esa criatura se acabó llamando dianoga; pues bien: Lucas también debió considerar que ese dianoga era muy poquita cosa -sobre todo en comparación con las criaturas digitales que el público estaba viendo en su nueva trilogía-, que se parecía demasiado a esos alienígenas que salen en las películas de finales de los setenta y principios de los ochenta, por lo que decidió que lo retocasen de modo que pareciera una criatura realizada totalmente por ordenador. Y la verdad es que lo parece.

El dianoga original de 1977.

2004. Ahora con pupila vertical, como los gatos.

De igual modo, el pozo de Sarlacc, el de la digestión de los mil años, a donde los esbirros de Jabba pretenden que salte Luke en El Retorno del Jedi quedaba un poco tristón. Muy pobre. Se veían unos tentáculos que casi consiguen arrastrar abajo a Lando Calrissian, pero poco más.

El pozo de Sarlacc en 1983. Está como mu apagao.

Eso es fácil de arreglar: ponemos una criatura digital prima-hermana de Audrey II, que es cosa muy socorrida, y a vivir:

2004. El pozo de Sarlacc se anima.

Por otro lado, la gente que vio la trilogía original en cine en su día siempre dice que lo que hizo triunfar a esas películas fueron, sobre todo, sus escenas de combates espaciales y las explosiones, que nunca se había visto nada similar. Un hurra por esos técnicos británicos que lo lograron.

1983. La explosión de la segunda Estrella de la Muerte en el Retorno del Jedi.

Pero el tiempo no pasa en balde y esas explosiones, que en su momento fueron la puta caña, ahora están muy vistas. Algo habrá que hacer:

2004. Super-Honda Expansiva al canto.

Bien. En el segundo grupo, el de los Cambios para arreglar "fallos", tenemos como ejemplo paradigmático el retoque que hicieron en la toma en la que, en Una Nueva Esperanza, Sir Alec Guinness va a desconectar el rayo de tracción de la primera Estrella de la Muerte para que pueda escapar el Halcón Milenario.

1977. Indicador de potencia en inglés.

Podemos ver perfectamente que el indicador de potencia del rayo de tracción está en inglés. Como es lógico, nadie le dio la menor importancia en el estreno ni en los años siguientes al hecho de que, hace mucho mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana emplearan el idioma inglés. La cosa quedó como anécdota simpática. Pero los años pasaron y finalmente, en 1983, en El Retorno del Jedi, los paneles de mando no aparecen en inglés sino en una escritura inventada para la película, que luego los escritores de novelas de Star Wars (esos que se inventaban cosas y que si luego le parecían bien a Lucas -o a su secretario- se publicaban) bautizaron como aurebesh, el idioma principal de la galaxia. Los fans acérrimos de la saga rápidamente le dieron un valor a cada letra y aprendieron a escribir sus nombres con él.
En la siguiente imagen podemos ver como el indicador ya aparece en aurebesh en la versión retocada de 2004.

2004. Indicador de potencia en aurebesh.

Otro retoque curioso es el de las insignias de los oficiales imperiales en las escenas finales de El Imperio Contraataca. Tanto en esta película como en la anterior Una Nueva Esperanza las insignias imperiales aparecen siempre en la parte izquierda del uniforme, sobre el corazón, salvo en un par de tomas, donde están a la derecha. La script-girl (que, como sabe quien ha leído La Gran Superproducción, es la que tiene que vigilar este tipo de cosas) debía tener el día tonto.

1980. Insignias a la derecha.

Como podemos ver en la siguiente imagen, fue otra de las pijaditas que corrigieron digitalmente en la versión de 2004:

2004. Insignias a la izquierda.

Llegados a este punto uno ya se plantea por qué le da a Lucas por corregir este tipo de cosas, tan gratuitas y que ya o bien no se notaban o bien formaban parte del imaginario colectivo: ¿Hasta qué punto le pitaba el oído por tener sobre la espalda estos fallos? ¿Cabe la posibilidad de que estas correcciones estén encaminadas a darle una pizca más de publicidad a la última remasterización, por lo menos dentro del sector de seguidores más incondicionales? Un poco de todo, me supongo. Otro ejemplo:

De nuevo en El Retorno del Jedi, cuando Chewi sujeta a Solo por los pies para que pueda ayudar a Lando a salir del pozo de Sarlacc, Lucas debió pensar que Chewi, pese a ser un poderoso guerrero Wookie, no era lo suficientemente fuerte para sostener a ambos, y mandó a sus técnicos que incorporaran una ayudita: A Solo no Sólo le sostiene Chewi sino también tiene los pies enredados en una cuerda:

1983. Chewbacka todo lo puede.

2004. Por si acaso. Nunca se sabe.

El siguiente retoque es más gracioso (o a mi me lo parece). En El Imperio Contraataca, cuando el grupo protagonista se ha refugiado en Bespin, la ciudad de las nubes, hay una escena en la que Leia está una salita y entra por la puerta Solo, y ella le dice que no encuentra a C3-PO, que no se fía y bla, bla, blá y él le dice que no se preocupe y le da un besito en la frente. La panorámica previa a esa escena nos muestra a la derecha el edificio donde se encuentra la salita:

1980. Panorámica del Futuro.

Pero el techo de la salita es una especie de claraboya, por la que entra la luz a través de los laterales. No coincide con el aspecto exterior que hemos visto del edificio, que parece opaco en la zona superior a la ventana ¿Por dónde entra esa luz? ¿Es luz artificial o natural? Durante veinte años miles de fans debieron mandar a Lucas miles y miles de cartas haciendo estas mismas preguntas. Algo había que hacer:

1980. Hermosa escena.

¿Cómo lo arreglaron? Sencillo. Cambiando la forma del edificio y así, de paso, le dan un aspecto más futurista y menos de estética Flash-Gordon:

2004. El Futuro ya está aquí.

2004. Beso en la frente con ovni al fondo.

Y para que no le quede al público ninguna duda de que es una claraboya que da directamente al cielo, quitaron las varillas negras verticales que parecían sujetar algo y podían inducir a error e hicieron que un aerodeslizador biplaza pasara por el óvalo justo en el preciso instante del beso en la frente. Delicioso.

Finalmente llegamos al tercer grupo, el de los Cambios para lograr concordancia entre la trilogía original y la nueva trilogía. Había cosas que no acababan de encajar y se hicieron retoques en las viejas películas para remediarlo. La primera vez que se muestra al público al Emperador Palpatine, en El Imperio Contraataca, fue interpretado por una actriz que llevaba una máscara, aunque doblada por un actor.

1980. ¿Qué deseáis, Mi Señor?

En 2004 y como ya dijimos, en la versión sacada a la venta entre El Ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, cambiaron al holograma del viejo emperador por el del maquillado Ian McDiarmid, el que interpretaba al emperador en El Retorno del Jedi y el que se ha hecho ahora realmente famoso por las nuevas secuelas. En mi opinión, aunque se trate del mismo actor, la verdad es que no se parece demasiado al emperador que sale en el Retorno del Jedi, aunque es cosa del maquillaje, que me parece que le hace una cara distinta. Será cosa mía, pero bueno, de eso ya hablaremos en su momento, cuando toque analizar la nueva trilogía.

2004. ¿Mi Señor?

Otro detalle interesante es que cambian radicalmente el diálogo de esta escena: en la nueva versión se da a entender que Vader no sabía que Luke era su hijo y es Palpatine quien se lo dice. Esto no tengo ni puta idea de por qué lo cambiaron. Lo que si parece que dejaron como estaba fue la calidad de reproducción del holograma, a diferencia del de Luke que vimos arriba.

Emperador Palpatine en 1980.

Emperador Palpatine en 2004.

Desde hace muchos años, todo fan de Star Wars que conozca las historias del Universo Expandido (como se denomina a la historia previa y posterior a la trilogía original, creado a partir de novelas, cómics, juegos de rol, de ordenador, etc) sabe que Vader está como está porque Obi-Wan, en el combate que mantuvieron antes de separarse definitivamente hasta su reencuentro en Una Nueva Esperanza, le mutiló totalmente el cuerpo, como venganza por la destrucción del Templo Jedi (venganza o justo castigo, como prefiráis). Pero al final de La Venganza de los Sith pudimos ver cómo Anakin/Vader, no sólo quedó mutilado sino que además se abrasó todo el cuerpo. Lo comento porque quizá fue por ésto por lo que le quitaron las cejas a Sebastian Shaw en el final de El Retorno del Jedi. También le cambiaron el color de los ojos, de castaños a azules, porque azules los tiene Hayden Christensen, el que hace de Anakin en la nueva trilogía:

1983. Sebastian Shaw con cejas y ojos castaños.


2004. Sebastian Shaw sin cejas y con ojos azules.

A mi todo lo que hemos visto hasta ahora me da un poco igual; me parecen anécdotas curiosas que entran en la dinámica de un blog de friki. Pero hubo un retoque, perteneciente a este tercer grupo, que me pareció verdaderamente insultante:

1983. Imagen de las escenas finales de El Retorno del Jedi.

2004. Pero que puto asco me das, Lucas.

Todos los cambios que hemos visto en este post y en el anterior me parecieron en cierto modo una falta de respeto de Lucas para con sus colaboradores de hace veinte años pero, según el punto de vista de la industria, al menos le sirvieron para recaudar dinero. Pero este último cambio, quitar a un pobre viejo fallecido y poner en su lugar a este guapito de cara, a este niñato con pose de macarrita pijo, me pareció una falta de respeto de pésimo gusto. No creo que se resintiese la concordancia entre la vieja trilogía y la nueva por haber dejado al bueno de Sebastian Shaw donde estaba. No era necesario.

Eso es todo por hoy. Me he dejado varios cambios y retoques en el tintero, pero ya seguiremos en otro momento, que ya veo turbio y me tiemblan los dedos. Os dejo con la canción de los Ewoks, la que se escuchaba al final de El Retorno del Jedi y que quitaron en las nuevas versiones de 1997 y 2004. Va dedicada a esos actores enanos que, embutidos en disfraces de peluche y asándose de calor, ayudaron a salvar la galaxia.



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